Son competencia exclusiva de las Comunidades Autónomas.
Hay una serie de prestaciones básicas que ofrecen todas las Comunidades Autónomas en el marco de sus servicios sociales:
Dirigida a familias, grupos e instituciones que necesiten una información especializada sobre los derechos que les puedan corresponder y los recursos sociales que existen y a los que se les puede derivar, o indicar otros recursos a los que pueden acudir.
Se dirige a individuos y/o familias que necesitan una serie de atenciones de carácter personal, psicosocial, educativo, doméstico y técnico en su domicilio, de forma que se ayude a la convivencia de todos los miembros.
La prestación puede ser puntual o permanente, y la necesidad de la misma surge cuando una persona no puede realizar su actividad habitual o cuando sufre una crisis personal y familiar (personas mayores, discapacitados, niños, mujeres, etc.)
Se trata de una alternativa temporal dirigida a personas con carencia o dificultades de hogar propio.
Dirigida a las personas o colectivos que están en situación de riesgo o de exclusión social. Con ella se trata de evitar la exclusión que la situación pueda llegar a producir, o lograr, una vez producida la exclusión, que se vuelva a integrarse familiar y socialmente.
Uno de los recursos que se utilizan para volver a integrar a la persona familiar y socialmente es el programa de Rentas Mínimas o Ingreso Mínimo.
Las Comunidades Autónomas cuentan con los siguientes equipamientos básicos de servicios sociales: