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Fundamentos teóricos de la didáctica
del
español
como segunda lengua (E/L2) en contextos escolares
ROCÍO LINEROS QUINTERO
Asesoría Socio-Lingüística. CPR Mar Menor
Consejería de Educación y Cultura. Murcia
rlineros@contraclave.org
http://www.contraclave.org
Rocío Lineros Quintero es Doctora en Filología Hispánica por la Universidad de
Murcia. Entre los años 1992-1998 trabajó como profesora de español LE en la
Universidad de Murcia. Realizó su investigación posdoctoral en torno a la
Didáctica del español como lengua extranjera (1996-1999); bajo la
dirección del entonces Director Académico del Instituto Cervantes en Madrid,
D. Agustín Vera Luján. Desde 1998 es profesora de Lengua y Literatura en
Educación Secundaria, habiéndose especializado en la enseñanza del español a
inmigrantes. Ha publicado artículos en revistas especializadas y ha dictado
numerosas conferencias sobre su área de especialización. Desde el año 2000 es
colaboradora habitual de la Consejería de Educación y Cultura de la Región de
Murcia, impartiendo cursos y seminarios de formación al profesorado en torno a
la enseñanza de español a inmigrantes en contextos escolares (E/L2).
Actualmente es Asesora Pedagógica del Ámbito Socio-Lingüístico en el CPR Mar
Menor, Murcia. Con otros docentes creó en el año 2003 el Portal Educativo
Contraclave, web de recursos para el profesorado de educación secundaria.
RESUMEN:
En este artículo planteamos los fundamentos teóricos
en torno a los cuales gira la didáctica del español como segunda lengua en
contextos escolares. La implicación de la Filología hispánica, la Pedagogía y
la Psicología del aprendizaje en la didáctica del español L2 en contextos
escolares lleva a suponer que nos encontramos ante un nuevo fenómeno educativo
que adquiere un lugar transversal e interdisciplinar en los centros escolares.
La segunda parte del artículo se dedica íntegramente a los ámbitos y niveles
de actuación en la didáctica del español L2 en contextos escolares, ofreciendo
una perspectiva y evolución histórica de los mismos con el fin de asentar las
bases teóricas que definen y caracterizan los procesos de enseñanza y
aprendizaje.
0. INTRODUCCIÓN
En 1910, en el editorial del primer número del Journal of Educational
Psychology,
una de las pioneras revistas especializadas en el ámbito de la Psicología de
la Educación, se instauraba la necesidad de concebir un nuevo profesional cuya
tarea debía ser mediar entre la Ciencia de la Psicología y el Arte de la
Enseñanza. A partir de este momento, la historia de la Psicología de la
Educación puede interpretarse como una amalgama entre lo que es el programa de
trabajo en la enseñanza de segundas lenguas y la realidad misma del aula.
Si bien es cierto que la específica actividad de aula que tratamos, la
didáctica del español como segunda lengua en contextos escolares (E/L2),
requiere del docente un conocimiento profundo de lo que supone enseñar una
segunda lengua y apreciar la dificultad que entraña ser aprendiz inmigrante no
es, por ello, menos cierto la obligatoriedad que el docente de español L2
tiene de conocer profundamente el porqué lingüístico de la lengua que usa y
enseña a otros.
Es necesario llevar a cabo muchos intentos, prácticas educativas, para darnos
cuenta que no nos basta con disponer de los conocimientos que nos brinda la
Ciencia de la Psicología y con dominar el Arte de la Enseñanza de segundas
lenguas para ejercer la función de profesores de español L2 en contextos
escolares. Debemos saber que, para poder cumplir con eficacia nuestra
actividad profesional, nos hace falta algo más:
asentar sobre una sólida base lingüístico-conceptual del español lo que de
psicólogos y educadores podamos tener (Lineros, 1992).
Ciertamente, la intención más relevante de estas páginas es dar a conocer lo
que, a nuestro entender, sería una perspectiva, si no nueva, sí poco
desarrollada con respecto a la enseñanza del español como segunda lengua en
contextos escolares. Esto es: el conocimiento filológico y lingüístico del
español que el docente debe poseer al ejercitar los proceso de enseñanza y
aprendizaje.
Desde esta perspectiva nace una visión fundamentalmente filológica y
lingüística hispánica aplicable a la enseñanza del español L2; aunando además,
el saber pedagógico y psicológico en la enseñanza de segundas lenguas, de los
cuales también se debe disfrutar.
Indudablemente, la riqueza que este enfoque aporta al oficio de enseñar
español como segunda lengua en contextos escolares proviene de la
consideración más general que supone enseñar una lengua.
Afirma J. Tusón (1989): una lengua, cualquiera del
millar de lenguas que se extienden por el mundo, es el instrumento simbólico
mediante el cual organizamos nuestro entorno. Más adelante asegura que las
lenguas se convierten en los instrumentos de comunicación humana y nos
permiten transmitir el mundo de fuera y el mundo de dentro. Por lo
tanto, la Lengua es el instrumento que nos permite relacionarnos con otros, y,
como ya nos apuntó Saussure en su Curso de Lingüística General (1969),
la utilizamos como procedimiento empleado en el
hablar (y hablar es mucho más que ensartar palabras, mucho más que usarlas).
Si la Lengua nos permite comunicarnos con el mundo de fuera, del mismo modo
nos posibilita organizar nuestro mundo interior, nuestro pensamiento. Además,
la Lengua tiene una dimensión social que no podemos obviar; conocer el mundo
que nos rodea nos autoriza a transmitir o dejar constancia de cómo lo
entendemos. Finalmente, la lengua es objeto de estudio en sí misma, ella misma
es la causa y sustancia de un corpus teórico que define las formas y
relaciones de un código.
Como puede verse, cada una de estas definiciones está encaminada hacia una
concepción fundamentalmente práctica de lo que es una Lengua. La palabra clave
que define esta nueva visión de la Lengua es uso. La Lengua es usada
para comunicarnos, usada para relacionarnos en sociedad, usada para ordenar
nuestro pensamiento y usada para su propio estudio. Así pues, la enseñanza de
una segunda lengua debe estar estrechamente vinculada al cómo de estos usos y
para ello es necesario el conocimiento profundo de la lengua objeto de
enseñanza. Enseñar los usos del español implica conocerlos, analizarlos,
fundamentarlos teórica y prácticamente y no sólo practicarlos como hablantes
nativos. De ahí la importancia del saber filológico y lingüístico que debe
dominar el docente de español L2 en contextos escolares.
Una vez asentado el principio teórico y práctico básico para una correcta y
eficaz didáctica del español como segunda lengua en contextos escolares,
analicemos los factores implicados en el nuevo fenómeno educativo ante el cual
nos hallamos.
1. FACTORES IMPLICADOS EN LA DIDÁCTICA DEL ESPAÑOL COMO SEGUNDA LENGUA EN
CONTEXTOS ESCOLARES
La didáctica del español como segunda lengua en contextos escolares no puede
llevarse a cabo eficazmente sin existir con anterioridad una base teórica
sólida mediante la cual se pueda proceder a su enseñanza y aprendizaje. Esta
base teórica debe estar fundamentada en tres importantes pilares que conforman
las disciplinas implicadas en la actividad: la Filología española, la
Pedagogía y la Psicología del aprendizaje.
La filología española proporciona el campo de estudio, así como los contenidos
y ejercicios de manipulación de la lengua, indispensables para que el
aprendizaje siga su adecuada progresión. De la Pedagogía toma el docente de
español L2 las acciones a través de las cuales planifica su enseñanza, la
evalúa y se relaciona con el grupo de estudiantes inmigrantes inmersos en las
aulas escolares. Por último, es la Psicología del aprendizaje la disciplina
que proporciona los procesos psíquicos o mentales que ocurren en el cerebro a
la hora de aprender una segunda lengua y que tienen directamente que ver con
los tipos de memoria -memoria a corto plazo (MCP) y memoria a largo plazo (MLP)-
(Van Dijk 1983).
La unión de estas tres disciplinas en la consecución de un mismo objetivo: el
desarrollo de la didáctica del español como segunda lengua en contextos
escolares, consigue que esta nueva didáctica se constituya como una disciplina
joven en las aulas de primaria y secundaria, existente como un espacio de
intersección, tomando de ellas conceptos y procedimientos orientados hacia la
promoción y facilitación de los aprendizajes.
Es por ello, por lo que la didáctica del español como segunda lengua en
contextos escolares no debe considerarse como un área de conocimiento
pluridisciplinar, sino más bien transversal. Una joven disciplina que mantiene
relaciones de contigüidad y complementariedad con los diversos saberes
lingüísticos (Lingüística General, Lingüística Aplicada, Lingüística
Estructural, Lingüística Pragmática, Lingüística Cognitiva, Lingüística
Textual, Sociolingüística o Psicolingüística, entre otras) y con las
disciplinas nacientes de las Ciencias de la Educación (Pedagogía,
Psicopedagogía, Didáctica General, Organización y Planificación, Orientación,
Didácticas específicas, etc.).
Con el fin de resumir y asentar sólidamente la base teórica de esta nueva
actividad profesional, la didáctica del español como segunda lengua en
contextos escolares, se presenta a continuación un esquema que engloba las
relaciones de complementariedad y contigüidad ya señaladas: |
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Sin embargo, y siendo conscientes de los conocimientos que requiere la
didáctica del español como segunda lengua, debemos apuntar una especificidad
aún mayor. El hecho de desarrollar estos procesos de enseñanza y aprendizaje
en contextos muy determinados: los centros de educación primaria y secundaria.
Este hecho nos hace adoptar mayores y más amplios puntos de vistas ya que, en
este sentido, la enseñanza del español L2 se corresponde con una actividad de
aprendizaje realizada por un grupo de alumnos extranjeros, en su mayoría
inmigrantes, en un contexto muy determinado.
De ahí que debamos considerar la metodología y didáctica del español L2 en
contextos escolares como una específica actividad de aprendizaje, guiada por
un profesor, que supone la implicación de varios tipos de procesos,
comportamientos y estrategias dispuestos según las condiciones, intereses y
necesidades de los alumnos que aprenden.
Esta específica actividad de enseñanza y aprendizaje nos hace apostar por la
creación de una nueva didáctica del español como lengua extranjera, pues el
alumnado al cual va dirigida la actividad no es el alumnado al que, en un
primer momento, van dirigidos ni los manuales de español ni los currículos
existentes en la materia.
Definir un currículo adecuado a las necesidades y los intereses del alumnado
inmigrante que ocupa las aulas de primaria y secundaria es la principal labor
que, como docentes de español L2, debemos abordar. Las unidades didácticas y
las programaciones de aula que servirán de apoyo a esta enseñanza deben
considerar tanto los principios teóricos, procedimentales y culturales del
español como segunda lengua como los aspectos referentes a las situaciones de
enseñanza y aprendizaje, siendo estas situaciones las que definen y clasifican
como específica la actividad desarrollada en de los centros escolares.
Como ha podido comprobarse es indudable la existencia de numerosos factores
que se hallan implicados en la didáctica del español L2 en contextos
escolares. Enumerando estos factores podríamos hablar de:
a) Principios teóricos:
se corresponderían con los conocimientos amplios y profundos que debe poseer
el docente de español L2 sobre la materia objeto de enseñanza. Estos
conocimientos deberán estar, además, fundamentados en el saber filológico,
lingüístico y cultural de la Lengua española.
b) Principios procedimentales:
abarcarían los conocimientos necesarios para llevar a cabo la planificación,
organización y evaluación de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Estos
conocimientos deberán ser tomados de las diversas disciplinas nacientes de las
Ciencias de la Educación.
c) Contenidos de la enseñanza:
tomados también de las Ciencias de la Educación y la Pedagogía, los contenidos
de la enseñanza englobarían los hechos, conceptos, destrezas, normas y
actitudes propias de la didáctica y metodología de segundas lenguas y,
particularmente, del español como segunda lengua.
d) Ámbitos de actuación:
consideramos de suma importancia la atención y reflexión de este factor para
la enseñanza del español como segunda lengua puesto que es, a partir del
conocimiento del ámbito de actuación, cuando se debe reflexionar sobre la
metodología llevada a cabo en los procesos de enseñanza y aprendizaje. El
alumno, la familia, el centro escolar, bien sea de educación primaria bien de
educación secundaria, la obligatoriedad de ambos niveles de enseñanza, etc.,
definen y guían el propio ejercicio docente diario.
e) Situación de la enseñanza:
dentro del fenómeno educativo que tratamos, la situación cotidiana de
enseñanza es el factor clave que encauzará el quehacer del docente, además de
orientar temporal y secuencialmente las unidades didácticas y programaciones
de aula a realizar. Considerar los recursos materiales y humanos, los
instrumentos habidos al alcance, la disponibilidad de espacios y tiempos o la
carga lectiva serán cruciales para el desarrollo fructífero de la enseñanza y
aprendizaje del español como lengua segunda lengua en contextos escolares.
f) Situación del aprendizaje:
este último factor -no por ello menos importante- requiere una reflexión
profunda por parte de aquel docente que decide implicarse en la enseñanza del
español L2 en contextos escolares. Es, a partir del análisis de la situación
de aprendizaje, cuando el profesor de español L2 deberá tener en cuenta los
intereses y necesidades del alumnado inmigrante, la procedencia geográfica y
socioeconómica de los mismos, la lengua materna (L1) que poseen, el desarrollo
lingüístico y comunicativo en la L1 y, por último, la edad y el desarrollo
físico y psicológico.
Evidentemente no atenderemos ni enseñaremos igual español L2 a niños
inmigrantes que con dificultad se comunican oralmente y por escrito en su
lengua materna que a inmigrantes adolescentes con un alto grado de desarrollo
comunicativo oral y escrito en su lengua materna pero que, sin embargo, se
hallan viviendo en esa encrucijada psicológica tan importante y definitoria
como es la adolescencia.
Todos y cada uno de estos factores implicados en los procesos de enseñanza y
aprendizaje del español como segunda lengua en los centros escolares nos hace
considerar, una vez más, la necesidad de una nueva didáctica del español.
No se trata de llevar a las aulas escolares un saber científico y lingüístico
del español en sí, sino un saber científico y lingüístico de la lengua y
cultura española reinterpretado y dispuesto para la
enseñanza según las condiciones, intereses y necesidades de los alumnos que
aprenden (Álvarez Méndez 1987:228).
Resumiendo estos factores implicados en la didáctica del español como segunda
lengua en contextos escolares, se expone a continuación un esquema
globalizador de los mismos, con el fin de delimitar los ámbitos y niveles de
actuación propios de la didáctica considerada. |
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Estas cinco dimensiones, aplicadas a los niveles de actuación en la didáctica
del español como segunda lengua en contextos escolares, deben ser consideradas
desde la perspectiva de su evolución histórica y desarrollo pedagógico, pues
así comprenderemos el por qué y el cómo del español que enseñamos y de la
metodología que, para ello, utilizamos.
Como ya hemos subrayado, la didáctica del español L2 en contextos escolares
debe, en primer lugar, apoyarse en los fundamentos teóricos que constituirán
los principios de actuación. Esta reflexión sobre los principios teóricos
conlleva un proceso de adaptación y transposición desde las disciplinas
implicadas (Lingüística, Psicología y Pedagogía) al español L2 en contextos
escolares.
Por ejemplo, la didáctica del español como segunda lengua en contextos
escolares deberá efectuar una selección del material lingüístico para
proponerlo como contenido del aprendizaje, deberá hacerlo de acuerdo con las
investigaciones realizadas por la Filología Española. Ello permitirá realizar
una primera definición del qué enseñar. Ahora bien, tal definición se
realizará igualmente en conjunción con otros principios que la amplían y
adaptan. En primer lugar, con el contexto concreto de enseñanza-aprendizaje,
del que dependerán los objetivos generales; en segundo lugar, con los
presupuestos teóricos derivados de la Psicología de la Educación y de la
Pedagogía, orientando el modo general por el cual el docente enseñará los
contenidos lingüísticos y culturales del español como segunda lengua.
Por consiguiente, es evidente que los principios teóricos que envuelven la
didáctica del español L2 en contextos escolares abarcarán tanto la concepción
de la lengua y su cultura como la concepción de los procesos de enseñanza y
aprendizaje.
Centrándonos en el primero de los principios, el principio
lingüístico y su concepción de la lengua, debemos mencionar someramente la
evolución pedagógica y didáctica que han sufrido los modos de concebir la
enseñanza-aprendizaje de una lengua extranjera. Modos que tienen que ver,
directamente, con los contenidos y conceptos a enseñar en la didáctica del
español como segunda lengua.
No siendo nuestra pretensión realizar una investigación profunda sobre la
historia de la didáctica del español lengua extranjera nos detendremos
únicamente en la oposición y evolución que ha existido entre el MÉTODO
TRADICIONAL y el método que actualmente se lleva a las aulas, el MÉTODO
COMUNICATIVO.
Desde la perspectiva del método tradicional, la didáctica de segundas lenguas
/ lenguas extranjeras debía enseñar la lengua como un sistema de estructuras
regidas por reglas de formación de palabras y oraciones y como un compendio de
vocabulario. En definitiva, debía enseñar la gramática. En cambio, para el
método comunicativo la lengua es un sistema para la expresión del significado
teniendo como función primaria la interacción y la comunicación. De ahí, que
sean los contenidos comunicativos de la lengua española los que deben ser
tratados en la didáctica del español como L2 en contextos escolares.
Esta visión comunicativa de la lengua impregna todos los niveles lingüísticos
del español, debiéndose enseñar la gramática, la sintaxis y la semántica
española desde esta interacción y uso lingüístico entre emisor y receptor y no
como una simple memorización de reglas y funciones. La lengua es esencialmente
un útil de comunicación, utilitario, funcional, determinado para tal fin:
comunicar ideas, significados, información. Como ya apuntábamos, el
aprendizaje de la lengua en la clase de español L2 en contextos escolares
debe basarse en la cotidianeidad de quienes realizan
las acciones mediante la presentación en el aula de situaciones comunicativas,
tanto orales como escritas, ejercitando así las destrezas
lingüístico-comunicativas del alumno extranjero (Lineros
1996b:253).
Del mismo modo que debe existir entre los profesores y profesoras de español
como segunda lengua una teoría sobre cómo concebir la lengua española que
enseña en los contextos escolares, y que constituye el principio lingüístico
de la didáctica, debe existir una teoría sobre cómo se aprende mejor, y que se
correspondería con los principios psicológicos de la didáctica, es decir, con
la concepción del aprendizaje.
Desde la visión del método tradicional se consideraba que la actividad de
aprendizaje debía basarse, principalmente, en la memorización y formación de
hábitos. Por el contrario, el enfoque comunicativo concibe el aprendizaje como
una actividad que implica el ejercicio de la comunicación real y que debe
llevarse a cabo mediante tareas significativas que supongan un uso
comunicativo de la lengua.
Si para el método tradicional la didáctica de segundas lenguas estaba enfocada
principalmente hacia la memorización y formación de hábitos, es evidente que
el papel del alumno era claramente pasivo, pues no tenía ningún control sobre
lo que aprendía, al convenir que su proceso de aprendizaje se limitaba a
escuchar, repetir y contestar a preguntas y órdenes. En cambio, al considerar
el proceso de aprendizaje desde el método comunicativo como una actividad que
implica el ejercicio de la comunicación real, el papel que toma el alumno en
su propio proceso de aprendizaje es activo, ya que se presenta como un
negociador y comunicador que da y recibe información.
Tal y como los principios psicológicos definen la
concepción del aprendizaje en el seno de los niveles de actuación de la
didáctica del español LE y el papel que toma el alumno extranjero en su
proceso de aprendizaje, los principios pedagógicos delimitan la concepción de
la enseñanza y el papel que debe tomar el docente en la enseñanza del español
L2.
El método tradicional apostó siempre por un profesor de segundas lenguas que
obtenía un papel central y activo, un docente que controlaba la marcha y el
ritmo de los aprendizajes, que actuaba como modelo al presentar estructuras,
al dirigir ejercicios, al corregir errores y examinar el proceso. En cambio,
el papel del profesor por el que apuesta el enfoque comunicativo es un papel
facilitador, es decir, facilita el proceso comunicativo y las tareas que deben
elaborar los alumnos. El profesor es un analista, un asesor y un administrador
de los procesos, de tal modo que procura crear hábitos automáticos, que
orienta de modo general al alumnado, considerando que es él quien realmente
aprende.
Deteniéndonos en la segunda de las dimensiones que configuran los niveles de
actuación de la didáctica de segundas lenguas, la planificación, debemos
destacar la importancia de la determinación de los objetivos en atención al
contexto escolar y a las situaciones de enseñanza y aprendizaje. En atención
al ámbito escolar de actuación, hemos mencionado ya la importancia que
adquiere para la planificación de los procesos de enseñanza y aprendizaje la
consideración de la etapa y ciclo educativo donde se desarrolla la enseñanza y
aprendizaje del español como segunda lengua, así como la obligatoriedad de la
enseñanza primaria y secundaria y la duración del proceso.
Igualmente destacable para la fijación de los objetivos de la didáctica del
español L2 en contextos escolares es la situación de aprendizaje, es decir,
los intereses y necesidades del alumno inmigrante, la procedencia geográfica,
socioeconómica y cultural y el nivel de competencias, destrezas y habilidades,
que deberá ser considerado inicialmente mediante la prueba de nivel. Desde el
proceso de enseñanza, la fijación de objetivos ha sido considerada, a lo largo
de la historia de la enseñanza de lenguas extranjeras, desde la visión de los
distintos métodos o metodologías de enseñanza-aprendizaje. Así, desde el
método tradicional, se consideraban como objetivos principales el dominio de
las estructuras de sonido, la forma y el orden de las palabras, y el dominio
automático y correcto de las estructuras básicas de las oraciones. En cambio,
desde el método comunicativo, se consideran como objetivos primordiales todos
aquellos que respondan a los intereses y necesidades de los alumnos y que,
además, reflejen tanto las destrezas funcionales (saber escuchar, saber
hablar, saber leer y saber escribir) como los objetivos propiamente
lingüísticos.
La misma diversidad de posturas y perspectivas ha tenido la consideración de
la selección, organización y presentación de los contenidos dentro de lenguas
extranjeras. Si para el método tradicional el currículo debía estar
secuenciado siguiendo los aspectos fonológicos, morfológicos y sintácticos, a
los cuales debía añadírsele una lista de vocabulario y de estructuras
secuenciadas según la dificultad gramatical; para el método comunicativo, el
currículo debe incluir las estructuras, funciones y tareas de tal manera que
la graduación de la programación se haga conforme a las necesidades e
intereses de los alumnos.
Divergentes son, pues, las dos visiones metodológicas de la planificación de
contenidos. Una primera planificación, llevada a cabo por el método
tradicional, somete los contenidos a una programación estricta en la cual se
gradúa el nivel de dificultad en una escala precisa y donde el alumno
extranjero no pasa al nivel posterior de conocimiento, bien sea inicial,
intermedio, avanzado o superior, mientras no haya certeza absoluta de que el
alumno ha asimilado correctamente los contenidos expuestos en el nivel
inmediatamente inferior. Para el método comunicativo, la programación se
realiza teniendo en cuenta que la lengua es un medio de ejecución de actos
sociales (saludos, disculpas, informaciones, opiniones, argumentaciones,
etc.), considerándose que lo más importante es que el alumno use la lengua
correctamente en el máximo de situaciones comunicativas posibles. Por ello, la
programación es más laxa, menos prefijada, basada más en tareas y destrezas
comunicativas que en conceptos gramaticales, dando lugar a la improvisación y
al paso de un nivel a otro de manera más espontánea, natural y dependiente de
las iniciales necesidades e intereses del alumnado.
Tras las primeras fases de preparación teórica y planificación llegamos a la
dimensión central en la didáctica del español como segunda lengua en contextos
escolares: el ejercicio docente en el aula con alumnado inmigrante.
Este ejercicio docente se basa en una concepción español L2 altamente
implícito en las teorías de la enseñanza y aprendizaje desprendidas de los
principios psicológicos y pedagógicos. Del mismo modo, las actividades de aula
vienen determinadas gracias a los objetivos y contenidos expuestos desde el
método comunicativo, englobando en sí mismas tanto la puesta en práctica de la
relación de enseñanza (agente-sujeto) como la relación de aprendizaje
(sujeto-objeto).
Es evidente que las actividades responden a un tipo de relación existente
entre profesor-alumno y también al determinado papel ejercido por éstos. Si
atendemos al método tradicional donde el papel del profesor es claramente
dirigista y el del alumno pasivo, comprenderemos por qué las tipologías de
ejercicios, que se realizan siguiendo este enfoque tradicional, giran en torno
a ejercicios de repetición, sustitución, memorización y traducción. En cambio,
si nos detenemos en los papeles que ejercen profesor y alumno desde el método
comunicativo, facilitador y activo respectivamente, hallaremos toda una
tipología de ejercicios y actividades que abordan las diversas situaciones de
comunicación, incluyendo procesos como la distribución de la información, la
negociación del sentido y la interacción.
Por nuestra parte, pensamos que es de vital importancia y gran ayuda la
clasificación de las actividades que deben realizarse en el aula,
diferenciando claramente entre lo que corresponde hacer al profesor y lo que
hace o corresponde hacer al alumno. Dentro de esta clasificación general se
procedería seguidamente a una organización más detallada de las actividades en
atención a las capacidades y destrezas que se desean desarrollar en el
alumnado inmigrante (actividades de comprensión y expresión oral y escrita) y
en función de las características técnicas y estratégicas que se fomentarán
con las actividades (audición, memorización, repetición, traducción, juegos de
rol, simulaciones, reflexión, comparación de datos, etc.) así como actividades
individuales y colectivas de pequeños grupos o del gran grupo.
El papel adoptado por el profesor y los alumnos, así como las actividades que
se derivan de los mismos, se prolongan con el uso de una serie de recursos, de
materiales, de útiles o medios auxiliares que conforman el cuarto ámbito de
actuación en la didáctica del español como segunda lengua en contextos
escolares. Al considerar los recursos materiales no nos referimos tan sólo al
manual escolar o al conjunto de libros, que sobre español para extranjeros,
existe actualmente en el mercado.
Hablar de materiales de español L2 para inmigrantes supone hablar también de
medios audiovisuales (mapas, fotos, murales, documentales, películas,
proyecciones, audiciones, etc.) y de materiales multimedia (CD-ROM, Internet,
juegos interactivos de ordenador, navegación, correo electrónico, chats)
Si adoptamos la visión comunicativa y no tradicional para la enseñanza y
aprendizaje del español como segunda lengua, optaremos por materiales que
estimulen el uso del español comunicativo y que se encuentren basados en
situaciones comunicativas reales.
En definitiva, la didáctica del español L2 en contextos escolares debe
servirse de materiales que ayuden a generar un uso del español auténtico en un
contexto escolar previsto.
Nos parece de vital importancia que el profesor de español L2 elabore y/o
adapte su propio material didáctico en función de los objetivos y contenidos
planteados, de las destrezas que se quieren potenciar, de las actividades que
se desean realizar y, sobre todo, en función de los intereses y necesidades
del alumnado.
Desde nuestro punto de vista no existe, digámoslo así, el manual de español
para extranjeros perfecto y acorde al alumnado inmigrante que integra las
aulas de primaria y secundaria, por ello, es necesario que se consideren y
manejen diversos y variados manuales, tomando de cada uno de ellos la
actividad o tarea que mejor convenga. Teniendo siempre en cuenta la
organización, secuenciación y programación de aula que se desarrolla.
Finalizamos ya nuestra reflexión sobre las dimensiones establecidas en torno a
los niveles de actuación de la didáctica del español como segunda lengua en
contextos escolares mencionando el último de los niveles, a saber: la
evaluación. Tanto la concepción de la evaluación como la puesta en práctica de
la acción evaluadora configuran un ámbito general del español L2
extraordinariamente extenso. Por esta razón y por no ser éste nuestro objetivo
primordial en estas páginas, nos limitamos únicamente a mencionar someramente
lo que nos parece crucial para el proceso de evaluación en la enseñanza del
español L2 en contextos escolares.
Evidentemente, si uno de los principales objetivos de la didáctica del español
LE es la ejercitación y desarrollo de las cuatro destrezas comunicativas
(comprensión oral y escrita y expresión oral y escrita), la acción evaluadora
deberá centrarse en ellas y evaluar el desarrollo y progresión que realiza el
alumno en torno a las mismas. De ahí, que al tratar la evaluación en los
contextos escolares no se considere solamente los tres momentos de la
evaluación (inicial, formativa y sumativa) sino que también se traten de
elaborar tipos de pruebas de expresión oral, expresión escrita, comprensión
oral y comprensión lectora.
La valoración de los resultados no debe enfocarse solamente desde la
perspectiva del alumno, sino desde el conjunto del proceso didáctico (proceso
de enseñanza y aprendizaje) para determinar, conjuntamente profesor y alumno,
qué aspectos pueden explicar las deficiencias aparecidas y proponer elementos
de corrección en el conjunto del proceso, con el fin de mejorar la eficacia de
la enseñaza-aprendizaje del español L2 en contextos escolares.
Todas las dimensiones que hemos considerado en atención a los niveles de
actuación de la didáctica del español como segunda lenguas en contextos
escolares confirman la concepción que, inicialmente, exponíamos sobre la
misma. Es decir, una concepción fundamentalmente interdisciplinar, como un
territorio transversal, cuya razón de ser consiste en definir y concretar unas
relaciones de complementariedad entre las disciplinas conexas: la filología
española, por un lado, y las disciplinas del ámbito de las Ciencias de la
Educación, por otro.
De ahí la importancia del conocimiento filológico que el docente de español L2
debe poseer sobre la lengua que enseña pues, sin este conocimiento, las
conexiones con el resto de disciplinas serían baldías. La optimización de los
procesos de enseñanza y aprendizaje adquirirá enfoques generales sobre la
enseñanza de segundas lenguas pero no enfoques específicos sobre la didáctica
particular que ahora tratamos, a saber: la didáctica del español como segunda
lengua en contextos escolares.
Como resumen de los aspectos considerados en torno a los niveles de actuación,
exponemos a continuación un cuadro conceptual que reúne las visiones de los
enfoques tradicional y comunicativo en torno a los ámbitos de actuación de la
didáctica del español L2 en contextos escolares.
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